Valores.


República Bolivariana De Venezuela
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico De Barquisimeto
“Luis Beltrán Prieto Figueroa”
Departamento de Ciencias Sociales





Valores.




Integrantes:
Dulce Garcia
Doriennys Crespo
Sección: 3GH01







Barquisimeto, julio de 2011


Los Valores

Debemos de tener una visión más amplia de lo que sucede a diario con el comportamiento de algunas personas, y sus relaciones con los demás. En primer término se presentarán las generalidades sobre los valores, las clases de valores; las características de los valores morales; las normas morales como expresión de los valores morales; la conciencia moral; valores morales y relaciones humanas; e inteligencia emocional.
En cada uno de los temas se presentarán nuevas definiciones y pensamientos de varios autores, los cuales sirven para ir formando pensamientos propios del diario vivir y relacionados al curso, para comprender mejor esta ciencia tan llena de situaciones filosóficas y de lógica según sea el caso.
Todos los temas son bastante interesantes y hacen que nosotros los estudiantes tengamos que profundizar más en nuestros conocimientos éticos y morales, para que podamos verdaderamente darle solución a esos problemas reales que se nos presentarán como profesionales, consultores independientes o bien, poner todos nuestros conocimientos para el beneficio de una empresa en particular.
El tema de los valores ha sido abordado por filósofos como Scheler, Nietzsche, Windelband, Rickert, Wojtila, Weber, y algunos otros filósofos de la cultura.
Para Windelband y Rickert la filosofía debe ser considerada una teoría de los valores donde se busquen los principios que garanticen la validez del conocimiento de una manera normativa sin dejar de lado la actividad humana que surge en el ámbito de la moralidad y el arte.
Para Scheler en cambio los valores son "cualidades materiales que tienen una determinada orientación mutua en el sentido de alto y bajo; y esto acaece con independencia de la forma de ser en que se les incluya." Con ello quiere significar que los valores "no son propiedades de las cosas (...), ni tampoco fuerzas o capacidades o disposiciones insitas a las cosas" sino "cualidades" peculiares que manifiestan el " matiz valioso de un objeto (...), que es lo más primario que nos llega de aquel objeto".
Plantea además: "el mundo de los valores no es de naturaleza lógica sino que pertenecen a una legalidad propia del mundo de los valores y se fundan en conexiones de esencia y en incompatibilidades de esencia existente entre los valores mismos."
El catedrático hispano Manuel García Morente y su colega Juan Zaragüeta exponen en los "Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos": "los valores son objetivos, se descubren a través de la intuición; no son ni cosas ni impresiones subjetivas, porque los valores no son, porque los valores no tienen esa categoría de los objetos reales y los objetos ideales, esa primera categoría de ser."(1947: 73)
Estos autores desvirtúan las concepciones axiológicas existentes introduciendo una nueva variedad ontológica de los valores, consistente en que no son, apoyados en la proposición realizada en el siglo XIX por el filósofo Alemán Lotze, quien define el criterio de que los valores no son, sino que valen. A esto replicaron suspicazmente Husserl y Stumpf, considerando a los valores no como entes independientes, por no poseer sustantividad, sino como cualidades que se adhieren a las cosas, lo que impide su parcelación ontológica.
A partir de estos presupuestos los autores citados proponen como aparato categorial axiológico el siguiente: la primera categoría radicada en la no indiferencia de las cosas, el valer; la segunda categoría sustentada en la no entidad del valor, la cualidad pura; la tercera categoría que responde al orden de preferencia entre valores y antivalores, la polaridad y la cuarta y última categoría referida al orden de importancia que le concedemos a los valores o grupos de valores, la jerarquía.
“El fin de la educación no es hacer al hombre rudo, por el desdén o el acomodo imposible al país en que ha de vivir, sino prepararlo para vivir bueno y útil en él”
José Martí
“Nuestro estudio no tiene como los otros, un fin especulativo: si hemos emprendido esta investigación, no es para llegar a saber qué es la virtud -en tal caso, nuestro estudio sería inútil-, sino para llegar a ser bueno”
Aristóteles
La comprensión de ¿qué son los valores?, ha sido objeto de reflexión y polémica por los más relevantes filósofos hasta la actualidad. El objetivismo y el subjetivismo como corrientes axiológicas son expresión de ello, manifiesto en “si el hombre crea el valor o lo descubre” (Guervilla, 1994). “El valor como el poliedro posee múltiples caras y puede contemplarse desde variados ángulos y visiones, desde una posición metafísica, los valores son objetivos: valen por sí mismos; desde una visión psicológica, los valores son subjetivos: valen si el sujeto dice que valen; y desde el aspecto sociológico, los valores son circunstanciales: valen según el momento histórico y la situación física en que surgen” (Guervilla, 1994, 32). Por supuesto que con ello no se puede concordar, es necesario integrar todas las posiciones científicas en una concepción única y coherente, puesto en cada uno existe una verdad. Entender el valor como la significación socialmente positiva (Fabelo, 1989) es verlo contribuir al proceso social, al desarrollo humano. Esto quiere decir, que la significación socialmente positiva del valor está dada por el grado en que éste exprese realmente un redimensionamiento del hombre, de las relaciones en que vive, y no de sujetos aislados, grupos o clases sociales particulares. Esta objetividad del valor trasciende los intereses particulares, para ubicar en el centro al hombre como género. Pero ello no es suficiente, pues su objetividad depende de la subjetividad y su carácter social, de la individualidad, y viceversa, quiere decir, que en el centro de la comprensión de los valores están las relaciones entre lo objetivo y lo subjetivo y entre lo individual y lo social.

La educación en valores

Es aquella que, principalmente, se centra en la transmisión y promoción de aquellos valores que facilitan la convivencia entre las personas y que se sustentan en el respeto a los derechos humanos. Es una cuestión de prioridad a nivel global.


Como resulta lógico, el ámbito académico no permanece al margen de este asunto pues, por ser una tarea de todos, se parte de la premisa de que si se crean las condiciones para incidir en la formación de ciudadanos más responsables consigo mismos y con todo lo que configura el entorno, la idea de habitar un mundo mejor —donde la convivencia sea armónica entre los individuos y las naciones, con base en el reconocimiento y el respeto de las diferencia dejará de ser una utopía y se transformará en una realidad.
Por ello es importante que desde los primeros años escolares, niños y niñas desarrollen una actitud reflexiva sobre lo que piensan y sienten acerca de sí mismos y de los otros; también es fundamental que conozcan sus derechos, clarifiquen sus valores, identifiquen cuáles son sus prejuicios, acepten las diferencias y logren asumir actitudes de mediación en la solución de conflictos.
El conocimiento y reconocimiento por parte de los estudiantes del verdadero significado social de estos valores los ayudaría a orientar su actuación en la búsqueda de características morales y sociales aceptables.
La educación en valores y el proceso de enseñanza-aprendizaje que pueden integrarse sistémicamente a partir de un conjunto de acciones  que estén encaminadas al aprendizaje consciente de la Matemática como ciencia y al desarrollo de orientaciones valorativas acerca de la misma y del mundo circundante.
El valor es tanto un bien que responde a necesidades humanas como un criterio que permite evaluar la bondad de nuestras acciones.
Cuando hablamos de valor, generalmente nos referimos a las cosas materiales, espirituales, instituciones, profesiones, derechos civiles, etc., que permiten al hombre realizarse de alguna manera. El valor es, entonces, una propiedad de las cosas o de las personas. Todo lo que es, por el simple hecho de existir, vale. Un mismo objeto (persona o cosa) puede poseer varios tipos de valores, por ejemplo, un coche puede ser útil además de bello.
El valor es pues captado como un bien, ya que se le identifica con lo bueno, con lo perfecto o con lo valioso. El mal es, entonces, la carencia o la ausencia de bien. Se llama mal al vacío, es decir, a lo que no existe. Por ejemplo, el agujero en el pantalón, es la falta o ausencia de tela.

Consideraciones Finales:
ü  Muchas  preocupaciones acompañan al mundo actual de modo más general, se habla de crisis de identidad, de fe y de epistemología. De identidad por la ausencia de un sentido claro de pertenencia y por la carencia de proyectos comunes unificadores; de fe, por la incapacidad de creer en algo, por la imposibilidad de cambio y la falta de confianza en el futuro y; epistemológica, por la supremacía del conocimiento y la razón, que se expresa en una racionalidad instrumental-administrativa-gerencial, capaz de aplastar lo afectivo y sentimental.
Algunos afirman que vivimos en una sociedad sin valores; otros que han aparecido nuevos valores asociados al nuevo paradigma socioeconómico y cultural; también hay quien dice que el problema está en la existencia de multivariedad de valores, lo que produce confusión y desorientación en la actuación y valoración de los seres humanos. Quizás esté ocurriendo todo ello, valdría la pena abordar el asunto teniendo en cuenta que en todas las sociedades y en las diferentes épocas el hombre como guía ha tenido que enfrentar sus propios retos de desarrollo, ¿por qué no podría hacerse ante el acelerado desarrollo científico-tecnológico y la globalización del mundo actual?
No obstante a esta realidad, no es ajeno el hecho de que existen cuestiones no resueltas en la comunicación y en la vida de los hombres, en su educación, en su calidad de existencia, que impiden el desarrollo de una personalidad integral y adecuada a la sociedad en que ésta se despliega.
ü  La educación en valores resalta en mayor grado la riqueza del contenido que se muestra ya que permite que el estudiante perciba el aprendizaje desde otra arista; ya no para el mero hecho de poder dominarlo y así obtener buenos resultados académicos, sino arribar al aprendizaje consciente, valorativo, reflexivo y movilizador de su actuación; proceso este que sucede a escalas individuales y grupales, donde son palpables sus resultados en el nivel comunicativo. Por eso es importante que nuestro padres, nos enseñen los valores, como desarrollarlos para que un futuro seamos personas de buena conducta y con actitudes aceptables en la sociedad, como respetar a las personas mayores, respetar a nuestros padres, ser solidarios, tolerantes, amorosos, sinceros, amables, ser buenos ciudadanos, para que mas adelante nos merezcamos ser excelentes profesionales, y tener una familia con la cual compartir.



Seguidores

Archivo del blog